Paseando por el Valle de Carriedo, me encontré con el imponente edificio de la Escuela Rural de Santibañez de Carriedo. Actualmente alberga el CRA Río Pisueña.
La escuela se fundó en 1927, financiada por Francisco Pérez Venero, un indiano que hizo fortuna en Cuba. En esa época era bastante habitual que, ante la falta de inversión estatal, las escuelas rurales se construyeran con dinero de emigrantes retornados (indianos) o fundaciones privadas.
La escuela se equipó con material pedagógico moderno y servicios avanzados para la época, siguiendo corrientes educativas innovadoras.
En la inauguración incluso se hizo una demostración de educación física e higiene moderna (gimnasia y ducha), lo que indica un proyecto muy avanzado para la época y para un entorno rural.

La Escuela rural de Santibáñez se considera un buen ejemplo de arquitectura escolar del siglo XX en la zona. No era una escuela menor improvisada, sino un edificio pensado como centro educativo moderno para el medio rural.

Diseminadas por la región, encontramos bastantes ejemplos de este tiempo de construcciones. Algunas son arquitectónicamente muy notables, reflejo de una época y de la riqueza que trajeron los indianos a Cantabria. La escuela rural de Santibañez de Carriedo merece una parada y el recuerdo de esos hombres tan notables que siempre tuvieron a Cantabria en su corazón.
